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martes, 8 de noviembre de 2011

LA CIGARRA Y LA HORMIGA


Había una vez una cigarra que era muy holgarena pero que cantaba maravillosamente. Cantaba a todas horasy en todo lugar. Aveces se sentaba en el patio de su casa y veía a su vecina, la hormiga, que trabajaba sin parar.
-¿Nose cansa, vecina de estar todo el día almacenando granos? - le pregunto la cigarra bien cómoda en su hamaca.
La hormiga la miraba con cara de enojo. A ella le gustaban mucho las canciones de su amiga, pero no perdía ocasión para retarla.
- Un día no vas a tener qué comer. ¿Te alimentarías entonces con canciones?-le decía.
Algunas noches se reunían a orillas de la laguna y se divertían cantando y bailando. Pero al día siguiente ya estaba la hormiga de nuevo con su carga a cuesta.
-¿Por qué trabajar tanto, todos los días?
- Nadie semuere por trabajar- contestaba la hormiga.
Y seguía con su carga al hormiguero. Así pasó el otoño y llegó el invierno. Un invierno frío y lluvioso como nunca se había visto. La cigarra tiritaba en su casita en la que ya casi no había leña para calentarse y los pocos bocaditos de comida se estaban acabando. Ni un gusanito, ni una mosca, ni un granito de trigo.
En la casa de enfrente, su vecina cómodamente sentada y muy abrigadita, saboreaba un plato de maíz recién tostado. La cigarra no tenía aliento para cantar un valsecito. Entonces, con las pocas fuerzas que le quedaban decidió ir a la casa de su vecina. Cuando golpeaba la puerta pensaba en todos los retos que tendría que escuchar. Y no se equivocó. Cuando la hormiga lo vio en ese estado tan lamentable, aprovechó la ocasión para pasarle toda una lista de reproches.
- ¡Ya te lo había dicho, haragana! Debías haber trabajado durante el verano. ¿Dónde están las risas y los festejos? ¿Ahora no te burlasde mí?
Y "haragana" por aquí, "irresponsable" por allá. ¡ Ociosa, holgazana, vaga... ! Y así seguían sus retos, cuando de pronto vio que de los ojos de la cigarra caían dos gruesos y helados lagrimones...
La hormiga la miró y mientras abría de par en par la puerta, le dijo:
- ¡ Adelante!... ¡Es tan triste el invierno sin tus canciones!



ADAPTACIÓN DE LA FÁBULA DE ESOPO.

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